El castigo patriarcal como forma de disciplinar
"Yo no ando queriendo ocupar el espacio de nadie, pero tampoco voy a andar disculpándome por ocupar el mío y ¿Saben qué? Si esto se trata de meritocracia, entonces YO ME LO MEREZCO TODO"
Mon Laferte
Soy abierta y públicamente feminista, es la única ideología desde la cual puedo sentirme menos sola en el mundo.
Una vez dicho de nuevo esto (alguien que sabe de teoría de la comunicación me decía que nunca está de más aclarar y no dar por sobrentendido) hablaré de mi experiencia como feminista desde un lugar de enunciación que no siempre es empoderante sino también un lugar muy solo, dice Vanessa Rosales que hay verdades que aunque contrarias pueden coexistir y sí, es momento de decir cuan solas estamos las mujeres feministas heterosexuales o bisexuales, aquellas que vivimos la experiencia de vínculos sexo-afectivos con hombres heterosexuales.
Enfrentarnos a vinculos afectivos con hombres siendo feministas es entender que hay una relación hegemónica en sí misma, que él (aunque latino y con asuntos de clases que puedan atravesarlo) es un privilegiado por el sistema patriarcal frente a ti y eso se traduce en micromachismos como bromas sobre ti, sobre las mujeres en general, comentarios de "caballeros" no escucharte y negar tus procesos porque para ellos hay una visión limitada que parte de su experiencia como hombres y aquí me "ritasegateo" los hombres tienen una necesidad inconsciente de demostrar su virilidad constantemente para decir y aclarar que son machos, que son hombres.
Ante este panorama, algunos hombres inquietos con algunas preguntas entonces pueden ser una opción de un vínculo y manifiestan soñar o desear una mujer feminista, libre y fuerte hasta que conocen a una y se sienten en tierras nunca antes habitadas y por eso terminan siendo cobardes y llenos de miedos y de forma consciente o inconsciente aplican uno de los castigos patriarcales a ellas.
Pueden hacerte sentir amada, escuchada y con un lugar que nunca habías tenido para luego desde su propio miedo huir y dejarles a ellas rotas. ¿Cuál es su intención? No logro comprenderla, no soy un hombre afortunadamente, sin embargo, como feminista heterosexual sí puedo decir algo, una verdad incómoda, nadie está absolutamente deconstruida, nosotras luchamos con el bombardeo (uso un término de guerra porque así lo siento) del amor romántico desde que somos unas niñas y eso no logras con tantos años como feminista romperlo en su totalidad, porque por más que esté en proceso de cambiar mis formas de vincularme, ningún hombre heterosexual cisgénero se ha preguntado algo sobre habitar el mundo con la misoginia y el patriarcado y sus lugares de privilegio.
Soy una feminista y eso es un acto político transgresor que fastidia todas mis relaciones, familiares, sociales, amistades, laborales y por supuesto las de índole romántica.
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