¿Por qué me identifico en mi perfil como rizada?
Como todas las mujeres crecí sintiéndome mal con mi cuerpo, me sentía poco atractiva para los hombres, porque el patriarcado nos enseña desde muy pequeñas que necesitamos la aprobación masculina para sentirnos bien con nosotras mismas y demeritar de nuestro propio criterio.
Conocí el feminismo en el año 2009 a mis 14 años de edad, conocí chicas increíbles y encantadoras e inicié ese camino que aún no termino y es el de conocerme a mí tal cual era/soy.
Cuando era adolescente, exactamente cuando cumplí 15 años comencé a planchar el cabello para que se viera liso y no crespo como realmente era, lo hice toda mi adolescencia y en parte de mi juventud, lo hacía para encajar, para verme como mis amigas, para no ser la rara y porque tal vez me vería como lucen las negras y eso estaba mal. También recuerdo que sentía vergüenza por hacerlo, le negaba a mis amigos hombres que yo me planchaba, yo afirmaba que era mi cabello natural, porque así funciona el patriarcado en nosotras, nos hace sentirnos mal con lo que somos, nos obliga a cambiar y nos hace cargar con vergüenza por esos cambios.
Hace 6 años atrás tomé la decisión de dejar mi cabello al natural, sin embargo, la persona que más amo, mi mamá, que siempre me apoyó en todo, había una única cosa en la que no me apoyaba y era en dejar mi cabello crespo. Cuando inicié la transición de liso a crespo mi mamá decía, "te ves enferma" "te ves desaliñada" "parece jopo de gallina" frases tan poderosas que hacían que yo dejara el proceso y volviera a planchar. Un día, tal cual me enseñó el feminismo me hizo darme cuenta que yo estaba complaciendo a todos menos a mí, que yo odiaba plancharme porque vivía en una cuidad calurosa y que el planchado me impedía lavar o mojar mi cabello seguido, así que pasaban 8 o 15 días para tener que lavarlo para no dañar el aspecto liso de mi cabello. Un día fui a una peluquería y me corté muy corto mi cabello y fue perfecto para dejarlo con su aspecto natural como quería verme, quería dejarlo aflorar con sus raíces naturales y para mi sorpresa ya mi cabello no era crespo, cambió de textura y se volvió rizado desde la raíz, ya no eran unos cuantos crespos en las puntas y esto fue gracias a plancharme y cepillarme el cabello tan seguido, un plus, no todo fue tan malo porque amo tener la textura que tengo ahora.
Gracias al feminismo porque una vez más me hizo elegir sobre mí y mi aspecto como yo quise y no como el resto de personas querían verme, aún escucho comentarios sobre mi cabello, dicen que mejor es liso, que se ve desordenado, que no es profesional, pero aquí sigo en el camino de reconciliación con lo que soy, hasta aquello que para cualquier persona suena banal pero que significa mucho para nosotras.
Posdata: hoy día mi mamá que es más rizada que yo también luce su cabello tal cual es, se antojó de hacer la transición y ahora ella también aprendió algo bello y es otro tema en común de lo que hablamos muy seguido.
Comentarios
Publicar un comentario